México concretará este viernes la firma de un nuevo acuerdo comercial con la Unión Europea en medio de un escenario marcado por tensiones comerciales y políticas con Estados Unidos.
El acuerdo llega mientras el gobierno mexicano negocia con la administración de Donald Trump los términos de la revisión del T-MEC. Un proceso que comenzará formalmente el próximo 27 de mayo.
Las negociaciones entre México y la Unión Europea concluyeron en enero de 2025, apenas tres días antes del regreso de Trump a la Casa Blanca. Para especialistas, la presión de la relación con Washington aceleró un proceso que llevaba casi una década sin resolverse.
Actualmente, Estados Unidos mantiene aranceles generalizados para exportaciones mexicanas y ha endurecido su postura hacia México en temas de seguridad, migración y comercio. Además, el gobierno estadounidense ha catalogado a grupos criminales mexicanos como organizaciones terroristas.
¿Cómo podría reaccionar Trump?
Érika Ruiz Sandoval, especialista en relaciones comerciales con Europa, advirtió que el nuevo acuerdo podría ser mal recibido por Trump debido a la tensión existente entre Washington y Bruselas.
“Hay que esperar a ver si no hace una pataleta monumental con esta alianza”, señaló la académica, quien recordó que Trump ha mantenido fuertes críticas hacia los países europeos.
De acuerdo con cifras oficiales, el comercio bilateral entre México y la Unión Europea alcanzó alrededor de 88 mil millones de dólares en 2025. Europa se consolidó como el segundo destino de exportaciones mexicanas y el tercer origen de importaciones.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó que el acuerdo eliminará prácticamente todos los aranceles para productos mexicanos, incluidos sectores como el automotriz y agropecuario. La meta del gobierno es aumentar en 50% las exportaciones hacia Europa para 2030.
Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México y de la Universidad La Salle consideran que el acuerdo representa una oportunidad para diversificar mercados. Sin embargo, también advierten que el valor estratégico del tratado depende en gran medida de la estabilidad del T-MEC y de la relación comercial con Estados Unidos.













