El derecho de réplica es una herramienta fundamental para salvaguardar la voz de las víctimas de violencia vicaria en México. Maha Schekaibán, amparada por el artículo 6 de la Constitución Mexicana y la Ley Reglamentaria respectiva, se pronuncia ante una publicación de www.diariodeconfianza.mx sobre su caso, visibilizando una problemática estructural que afecta a cientos de mujeres.
¿Qué es la violencia vicaria?
La violencia vicaria, término introducido por la psicóloga Sonia Vaccaro en 2012, describe el daño que sufre una mujer cuando su agresor utiliza a los hijos como medio de castigo y control. En México, ya está reconocida en el Artículo 20 Bis de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV). Esta modalidad no solo hiere la maternidad, sino que pone en riesgo la integridad, dignidad y derechos de las mujeres y la niñez.
El caso Schekaibán: Ejemplo claro de violencia vicaria y mediática
El análisis del “derecho de réplica” presentado por Bernardo Vogel revela patrones recurrentes en la violencia vicaria:
- Estrategias de descrédito y difamación, poniendo en duda la idoneidad materna de Maha y exponiendo falsas acusaciones sobre su salud mental.
- Inversión de roles, presentando al agresor como víctima y a la madre como responsable, confundiendo a la opinión pública.
- Exposición y manipulación de los hijos, utilizando su imagen en redes sociales y medios, vulnerando su privacidad.
- Gaslighting institucional, negando las denuncias de violencia y apoyándose en instituciones donde existen sesgos de género.
- Control económico, desacreditando las solicitudes patrimoniales y alimentarias de Maha al reducirlas a supuestas extorsiones.
El marco legal y su importancia
La violencia vicaria está respaldada y reconocida en la legislación mexicana y normas internacionales:
- La Constitución Mexicana garantiza igualdad de género y prohíbe toda discriminación.
- La LGAMVLV tipifica la violencia vicaria y mediática como delitos.
- Tratados internacionales como la CEDAW y la Convención de Belém do Pará instan a erradicar toda forma de violencia de género.
- La Suprema Corte de Justicia establece que el interés superior de la niñez no debe ser pretexto para invisibilizar la violencia materna.
Violencia estructural: Un patrón generalizado
El caso de Maha Schekaibán refleja una realidad nacional: ex parejas que desacreditan y manipulan a madres, usando a los hijos como instrumentos de presión y difamando en medios, validando una estructura patriarcal. Este ciclo perpetúa la revictimización y afecta gravemente el bienestar emocional de los menores.
Llamado a la acción: Reconocimiento y reparación
Es imprescindible que autoridades y medios de comunicación asuman su papel fundamental en la protección de las víctimas. Urge reconocer y sancionar la violencia vicaria, garantizar medidas de protección, reparación integral y evitar la repetición de estos actos. La erradicación de la violencia de género pasa por visibilizar estos casos y aplicar la ley de manera efectiva.
Maha Schekaibán representa la voz de cientos de madres. Reconocer la violencia vicaria como problema de derechos humanos es el primer paso hacia sociedades más justas e igualitarias.












