Julieta Fierro, reconocida astrónoma y divulgadora científica, dejó una huella imborrable en la ciencia de México tras su fallecimiento el 19 de septiembre. Su vida estuvo dedicada a acercar el conocimiento científico a diversas generaciones, rompiendo barreras y motivando a miles de jóvenes y adultos a interesarse por la astronomía y la física. Nacida en 1948 en la Ciudad de México, Fierro estudió Física y Astronomía en la UNAM, especializándose en materia interestelar y en el Sistema Solar. Como investigadora del Instituto de Astronomía y profesora en la Facultad de Ciencias, siempre fue entusiasta en compartir sus conocimientos.
Una de sus grandes aportaciones fue la divulgación científica, convirtiéndose en un referente nacional. Publicó más de 40 libros, entre ellos ‘La astronomía de México’ y ‘La familia del sol’, además de cientos de artículos destinados a público general. Fue directora general de Divulgación de la Ciencia en la UNAM y lideró el museo Universum, espacios desde los cuales impulsó la educación científica con un enfoque inclusivo. En 2023, en reconocimiento a su impacto, una especie de luciérnaga fue nombrada en su honor.
Julieta Fierro recibió numerosos premios y distinciones. Fue miembro honorario de la Academia Americana de Artes y Ciencias y recibió cuatro doctorados honoris causa. Su labor de comunicación le valió el Premio Kalinga de la UNESCO en 1995 y, en 2004, ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua. Su legado no solo destaca por los reconocimientos, sino por su estilo único: explicaba conceptos complejos con humor y claridad. El Sistema Nacional de Investigadores la reconoció con el máximo nivel, validando su excelencia científica y humana.
El impacto de Julieta Fierro vive en las personas a quienes inspiró. Su pasión por compartir la ciencia, su carisma y su entrañable manera de enseñar seguirán presentes en cada niño y adulto que descubrió el universo a través de su trabajo.












