La gestión de Hugo Aguilar Ortiz al frente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha causado polémica desde su inicio, principalmente por el exorbitante número de asesores que integra su equipo. Actualmente, Aguilar cuenta con 97 asesores, cuya nómina asciende a más de 6 millones de pesos mensuales, superando ampliamente a sus antecesores.
Distribución del equipo de asesores
El desglose de estos 97 asesores sitúa a la ponencia del ministro presidente con 60 colaboradores, generando un gasto de 3 millones 278 mil pesos mensuales. La Oficina de la Presidencia absorbe a 9 asesores con un costo de 637 mil pesos al mes, mientras que la Coordinación General de Asesores reúne a 28 personas y representa un desembolso adicional de 2 millones 106 mil pesos mensuales.
Perfiles destacados y controversias
Entre los asesores sobresale Vidulfo Rosales, reconocido por su labor como representante legal de los padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa. En su nuevo rol como secretario de Estudio y Cuenta de la Corte, percibe un salario mensual de 118 mil 138.37 pesos. Otro nombre que ha generado discusiones es el de Daniel Wong Ibarra, secretario auxiliar, quien cobra cerca de 97 mil pesos y posee una trayectoria ligada tanto a la administración pública como a movimientos religiosos.
¿Austeridad solo de palabra?
La gran controversia surge porque Hugo Aguilar Ortiz ha hecho pública su política de austeridad en la SCJN, incluso prometiendo ganar menos que su antecesora. Sin embargo, el tamaño y el coste de su equipo en la presidencia contradicen su discurso de reducción de gastos, generando amplias críticas y cuestionamientos sobre su coherencia.
Comparación con otras administraciones
A diferencia de Aguilar Ortiz, otros ministros de la Corte, como Lenia Batres, lideran equipos numerosos en sus ponencias (hasta 78 colaboradores), pero el equipo de Aguilar está adscrito directamente a la presidencia, lo que representa una mayor concentración de recursos y un impacto presupuestal más alto.
En conclusión, la gestión de Hugo Aguilar Ortiz ha iniciado en medio de debates sobre transparencia y austeridad, dejando la duda sobre si se alineará efectivamente con las expectativas que él mismo promovió.












