La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha presentado al Congreso una iniciativa clave para aumentar los aranceles a más de 1,400 productos importados, con el objetivo de reforzar el mercado interno mexicano y proteger sectores estratégicos como el automotriz, textil, siderúrgico y de electrodomésticos. Esta propuesta busca modificar la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación, lo que supondría un cambio significativo para la política fiscal del país.
¿Qué industrias se verán afectadas?
Los nuevos aranceles se aplicarán a productos provenientes de países con los que México no tiene tratados comerciales vigentes, incrementando los impuestos del actual 10-20% a un rango entre el 35% y el 50%. Esta medida impactará especialmente a industrias como:
- Automotriz
- Textil y calzado (incluyendo zapatos de cuero y ropa de cama)
- Siderúrgica (como varillas, tubos y laminados de acero)
- Electrodomésticos y artículos del hogar (bañeras, duchas, lavabos)
- Belleza e higiene personal (dentífricos, lacas, cremas)
El gobierno estima que el incremento arancelario podría generar una recaudación adicional de 70 mil millones de pesos y busca garantizar que al menos el 50% de la proveeduría estratégica sea nacional, reduciendo así la dependencia de insumos importados.
Estrategia y beneficios económicos
Según el subsecretario de Ingresos, Carlos Lerma Cotera, la iniciativa es parte fundamental del Plan México, diseñado para construir una economía más justa, competitiva y soberana. Además de incentivar la innovación y el desarrollo tecnológico, se pretende proteger los empleos nacionales y corregir distorsiones comerciales que han afectado por años a la producción interna.
Compatibilidad con el derecho internacional
El gobierno asegura que la propuesta se apega al derecho internacional, manteniendo el trato preferencial para la importación de mercancías desde países con acuerdos comerciales vigentes con México. El objetivo final es restablecer ramas productivas esenciales y dar prioridad a la producción nacional.
Vigencia del nuevo esquema fiscal
El decreto entrará en vigor 30 días después de su publicación oficial y se prevé que permanezca vigente hasta el 31 de diciembre de 2026, brindando tiempo para que las industrias afectadas se adapten a este nuevo contexto arancelario, que busca un mayor equilibrio y autonomía económica para México.












