La contratación de médicos cubanos por parte del gobierno mexicano ha generado una fuerte polémica internacional. Desde 2020, México ha destinado más de 2 mil millones de pesos al régimen cubano para traer personal médico, especialmente durante la pandemia de Covid-19. Sin embargo, esta colaboración ahora amenaza con impactar a altos funcionarios mexicanos, quienes podrían enfrentar restricciones migratorias impuestas por Estados Unidos. El Departamento de Estado estadounidense considera el programa de ‘misiones médicas internacionalistas’ como una forma de trabajo forzado, situación que ha sido denunciada por múltiples organismos internacionales. En respuesta, EE. UU. anunció sanciones migratorias en febrero, aplicando restricciones de visa a quienes estén relacionados con estos convenios. Siete funcionarios y exfuncionarios mexicanos que participaron en los acuerdos, actualmente ocupan puestos clave en organismos como IMSS-Bienestar, la Secretaría de Salud de la Ciudad de México y embajadas. Estos funcionarios, junto con sus familiares directos, podrían ser incluidos en la lista de personas no aptas para obtener o renovar visas estadounidenses. Estos acuerdos permitieron que cientos de médicos cubanos llegaran a hospitales públicos en México, aumentando la tensión diplomática y la presión de Washington para frenar lo que consideran prácticas laborales coercitivas y financieramente favorables para Cuba.












