La economía de México registrará una expansión del 1.5 por ciento durante el año 2026, según el informe más reciente de Perspectivas de la Economía Mundial del Fondo Monetario Internacional (FMI). Esta cifra representa una recuperación notable frente al 0.6 por ciento estimado para el cierre de 2025, año que estuvo marcado por un estancamiento derivado de tensiones comerciales y restricciones monetarias. A pesar de este repunte, el organismo multilateral advierte que el desempeño nacional sigue estrechamente vinculado a la dinámica de Estados Unidos, su principal socio comercial, y a la capacidad del país para atraer nuevas inversiones en un entorno global complejo.
Factores que impulsarán el Crecimiento económico
De acuerdo con los analistas del FMI, el Crecimiento económico de México en 2026 se verá favorecido por la flexibilización gradual de la política monetaria. La reducción de las tasas de interés permitirá un mayor flujo de capitales y estimulará el consumo interno. Asimismo, la reconfiguración de las cadenas de suministro en Norteamérica, impulsada por el fenómeno del nearshoring, continúa siendo un soporte fundamental para la manufactura mexicana. Sin embargo, el organismo señala que para consolidar esta tendencia, es imperativo mejorar la productividad y fortalecer la inversión privada frente a los desafíos de una inversión pública limitada.
Por otro lado, el informe destaca que la política fiscal de la actual administración se perfila como “ampliamente neutral”. Esta postura busca mantener el equilibrio macroeconómico sin generar desequilibrios presupuestarios, lo cual otorga certidumbre a los mercados internacionales. En consecuencia, el FMI prevé que para el año 2027, México logre una expansión del 2.1 por ciento, la tasa más alta en tres años, superando incluso el promedio histórico registrado en lo que va del siglo XXI.
Panorama regional y riesgos globales
En el contexto de Latinoamérica, el Crecimiento económico regional se estima en un 2.2 por ciento para 2026. Esta cifra sitúa a la región por debajo del promedio de las economías emergentes, las cuales se expandirán un 4.2 por ciento. Mientras países como Argentina muestran una recuperación vigorosa del 4 por ciento, Brasil experimentará un dinamismo moderado del 1.6 por ciento. El FMI subraya que la vulnerabilidad ante ‘shocks’ externos, como la reversión de flujos de capital o la caída en los precios de las materias primas, sigue siendo el principal foco de preocupación para la estabilidad de la zona.
Finalmente, el economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, advirtió que el mayor riesgo para la economía global es la escalada de tensiones geopolíticas acompañadas de nuevos aranceles. Por lo tanto, la continuidad de las reformas estructurales y la mejora en la calidad del gasto público serán determinantes para reducir la pobreza y la desigualdad. En conclusión, México enfrenta un 2026 de recuperación moderada, donde la integración regional y la disciplina financiera serán las claves para navegar en un escenario internacional incierto.












