Cientos de familias dentro y fuera de Venezuela buscan desesperadamente a sus seres queridos tras los dos sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron al país la noche del miércoles y dejaron cientos de muertos, miles de heridos y severos daños materiales.
Ante las fallas en las comunicaciones, las redes sociales y los registros independientes en línea se han convertido en una herramienta fundamental para localizar a personas desaparecidas. Mientras el gobierno mantiene un registro oficial, plataformas ciudadanas contabilizan hasta 40 mil personas cuyo paradero aún se desconoce.
Familiares han difundido fotografías y fichas de búsqueda en aplicaciones como WhatsApp, Facebook y X con la esperanza de obtener información sobre sus seres queridos.
Una de ellas es Vanesa Marcano, residente en Madrid, quien busca a su tío, su tía, una prima y un niño de siete años desaparecidos en el estado La Guaira, una de las zonas más afectadas por el desastre.
“Se siente impotencia e inseguridad”, expresó Marcano, quien confía en que la falta de comunicación se deba a los daños en la infraestructura.
Otro caso es el de Jhoyser Concalves, quien perdió contacto con su pareja y la hija de ella minutos antes del terremoto. Al llegar al edificio donde vivían encontró únicamente escombros y equipos de rescate trabajando entre los restos.
“Hoy están sacando gente del edificio con vida. Entonces tengo la esperanza de que todavía están ahí con vida”, declaró.
La búsqueda también se ha visto obstaculizada por las restricciones al acceso a plataformas digitales que permanecían vigentes en el país. La misión de derechos humanos de la ONU pidió al gobierno restablecer plenamente el acceso a las redes sociales al considerar que la información oportuna puede salvar vidas durante una emergencia.
Poco después del llamado, usuarios en Venezuela reportaron nuevamente acceso a la red social X
La tragedia también afecta a la diáspora venezolana. Millones de migrantes intentan obtener noticias de familiares desde distintos países. Entre ellos está Félix Ramón Tovar Hernández, quien se encontraba en La Guaira por motivos de trabajo y tenía previsto viajar a Chile para reencontrarse con su hijo después de más de diez años. Desde el sismo, su familia no ha logrado establecer contacto con él.
Las autoridades continúan con las labores de búsqueda y rescate, mientras se teme que el número de víctimas y desaparecidos aumente conforme avanzan las operaciones en las zonas más afectadas.











