El presidente municipal de Uruapan, Carlos Alberto Manzo, tomó la decisión de clausurar la construcción del teleférico en la estación número tres, exigiendo acciones concretas en materia de seguridad. Esta medida surge tras el asesinato de un policía municipal el pasado 13 de septiembre, incidente que impactó fuertemente al municipio y provocó la cancelación del tradicional Grito de Independencia.
Manzo hizo un llamado urgente a la presidenta Claudia Sheinbaum y al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, solicitando la presencia de fuerzas federales y una estrategia de seguridad reforzada para Uruapan. Además, dejó claro que solo permitirá que la obra del teleférico se reinicie si los gobiernos federal y estatal cumplen con su petición de atender la crisis de inseguridad que aqueja a la ciudad.
El teleférico de Uruapan es un ambicioso proyecto de movilidad que busca mejorar la conexión entre distintas zonas de la ciudad. Sin embargo, el alcalde ha condicionado su continuidad a la garantía de mayor seguridad y ha advertido que no permitirá recortes presupuestales para el municipio. "Vamos a convocar al pueblo de Uruapan, tope donde tope, no nos vamos a rajar", sentenció Manzo, mostrando su firme compromiso con la seguridad ciudadana.
Por su parte, Jesús Mora, dirigente estatal de Morena, hizo un llamado a la mesura y aseguró que los problemas no se resuelven "a gritos ni a sombrerazos". Mora enfatizó que el gobierno michoacano mantiene coordinación con los municipios y que toda obra pública tiene un debido proceso legal. No obstante, el cierre temporal del teleférico demuestra la presión política del alcalde para exigir justicia y seguridad para Uruapan.












