Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda llegarán al balotaje del próximo 21 de junio con un escenario abierto, donde los votos de otros candidatos y la percepción de los indecisos podrían definir al próximo presidente de Colombia.
De la Espriella sorprendió al encabezar la primera vuelta con 43.74 por ciento de los sufragios, mientras que Cepeda obtuvo 40.90 por ciento y avanzó como representante de la izquierda cercana al gobierno de Gustavo Petro.
Los votos del centro podrían decidir la elección de Colombia
Uno de los factores más importantes será el destino de los electores que apoyaron a candidatos eliminados, especialmente los de Paloma Valencia y Sergio Fajardo.
Aunque Valencia y el expresidente Álvaro Uribe Vélez ya expresaron su respaldo a De la Espriella, analistas advierten que ese apoyo no garantiza automáticamente el traslado de votos.
Para consolidar su ventaja, De la Espriella deberá reducir temores entre sectores moderados que ven con preocupación su discurso de mano dura y sus posiciones cercanas a líderes como Nayib Bukele y Javier Milei.
Por su parte, Cepeda necesita ampliar su base electoral más allá de la izquierda, acercarse al centro político y convencer a quienes no participaron en la primera vuelta. Además, enfrenta el reto de mantener el apoyo de los simpatizantes de Petro sin alejar a votantes moderados.
Los analistas coinciden en que, más allá de las alianzas, la elección podría definirse por una pregunta sencilla: cuál de los dos candidatos genera menos temor entre los colombianos de cara a los próximos cuatro años.













