El sistema de alojamiento vinculado al Tren Maya enfrenta un panorama operativo complejo, pues sus establecimientos registran una ocupación que no supera el 5 por ciento. Mientras el sector hotelero a nivel nacional mantiene un promedio del 60%, los inmuebles administrados por la Secretaría de la Defensa Nacional muestran cifras distantes de su capacidad total. Desde su apertura, los destinos que albergan estas propiedades han recibido apenas a 60 mil 038 visitantes. Esta cifra resulta insuficiente para la infraestructura instalada, la cual tiene la facultad de atender simultáneamente a más de 3 mil huéspedes en la región sureste.
Desempeño por estaciones y capacidad instalada
El hotel ubicado en Tulum representa el proyecto de mayor envergadura dentro del Parque del Jaguar. No obstante, en sus primeros once meses de operación solo sumó 11 mil 341 huéspedes, lo que equivale a una ocupación promedio de apenas el 3.3%. Una situación similar se observa en el hotel contiguo al aeropuerto de dicho destino. Por otro lado, unidades en Edzná, Chichén Itzá y Calakmul presentan resultados moderados. Sin embargo, el hotel de Palenque, en Chiapas, destaca como la excepción al recibir a más de 16 mil personas en solo siete meses de funcionamiento.
A pesar de los retos comerciales, el Tren Maya busca consolidarse como un detonador económico de largo plazo. Para lograrlo, la administración debe optimizar la conectividad entre las estaciones y los centros de hospedaje. Actualmente, la baja demanda presiona la rentabilidad de estos proyectos, los cuales requieren un flujo constante de turistas para sostener sus costos operativos. Por consiguiente, las autoridades turísticas analizan nuevas estrategias de promoción para atraer tanto al mercado nacional como al internacional hacia estas nuevas opciones de alojamiento.
Cierres temporales y estándares de seguridad en el Tren Maya
La operación de la red hotelera también ha enfrentado contratiempos técnicos y normativos. Recientemente, el hotel de la estación Edzná en Campeche suspendió sus actividades de manera temporal. Esta decisión ocurrió tras una revisión rutinaria donde las autoridades municipales detectaron fallas en los estándares de seguridad necesarios. El Grupo Mundo Maya confirmó que el cierre responde a la necesidad de ajustar procesos internos y garantizar la integridad de los visitantes.
En conclusión, el éxito del Tren Maya como complejo turístico integral depende de la mejora sustancial en la ocupación de sus inmuebles. La modernización del sureste mexicano es una meta prioritaria, pero requiere que la oferta de servicios esté a la altura de las expectativas del viajero global. Mientras se resuelven los detalles logísticos y de seguridad, la industria permanece atenta a la evolución de estas cifras durante el próximo periodo vacacional.












